jueves, mayo 26, 2005

¿Du llu espic inglish?

Esto es la carta que escribió una señora al programa de Luis del
Olmo para que la leyeran en directo:

"Desde que las insignias se llaman pins, los maricones gays, las
comidas frías lunchs, y los repartos de cine castings, este país
no es el mismo: ahora es mucho, muchísimo más moderno. Antaño
los niños leían tebeos en vez de comics, los estudiantes pegaban
posters creyendo que eran carteles, los empresarios hacían
negocios en vez de business, y los obreros, tan ordinarios
ellos, sacaban la fiambrera al mediodía en vez del tupper-ware.
Yo, en el colegio, hice aerobic muchas veces, pero, tonta de mi,
creía que hacía gimnasia. Nadie es realmente moderno si no dice
cada día cien palabras en inglés. Las cosas, en otro idioma, nos
suenan mucho mejor.

Evidentemente, no es l o mismo decir bacon que panceta, aunque
tengan la misma grasa, ni vestíbulo que hall, ni inconveniente
que handicap... Desde ese punto de vista, los españoles somos
modernísimos. Ya no decimo bizcocho, sino plum-cake, ni tenemos
sentimientos, sino fellings.

Sacamos tickets, compramos compacs, comemos sandwiches, vamos al
pub, practicamos el rappel y el raffting , en lugar de acampar
hacemos camping y, cuando vienen los fríos, nos limpiamos los
mocos con kleenex.

Esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y
han mejorado mucho nuestro aspecto. Las mujeres no usan medias,
sino panties y los hombres no utilizan calzoncillos, sino slips,
y después de afeitarse se echan after shave, que deja la cara
mucho más fresca que el tónico.

El español moderno ya no corre, porque correr es de cobardes,
pero hace footing; no estudia, pero hace masters y nunca
consigue aparcar pero siempre encuentra un parking. El mercado
ahora es el marketing; el autoservicio, el self-service; el
escalafón, el ranking y el representante, el manager. Los
importantes son vips, los auriculares walkman, los puestos de
venta stands, los ejecutivos yuppies; las niñeras baby-sitters,
y hasta nannies, cuando el hablante moderno es, además, un pijo
irredento.

En la oficina, el jefe esta siempre en meetings o brain storms,
casi siempre con la public-relations, mientras la assistant
envía mailings y organiza trainings; luego se irá al gimnasio a
hacer gim-jazz, y se encontrará con todas las de la jet, que
vienen de hacerse liftings, y con alguna top-model amante del
yoghurt light y el body-fitness. El arcaico aperitivo ha dado
paso a los cocktails, donde se jartan a bitter y a roast-beef
que, aunque parezca lo mismo, engorda mucho menos que carne.
Ustedes, sin ir más lejos trabajan en un magazine, no en un
programa.
En la tele, cuando el presentador dice varias veces la palabra

O.K. y baila como un trompo por el escenario la cosa se llama
show, bien distinto, como saben ustedes, del anticuado
espectáculo; si el show es heavy es que contiene carnaza y si es
reality parece el difunto diario El Caso, pero en moderno. Entre
medias, por supuesto, ya no ponen anuncios, sino spots que,
aparte de ser mejores, te permiten hacer zapping.
Estas cosas enriquecen mucho. Para ser ricos del todo, y
quitarnos el complejo tercermundista que tuvimos en otros
tiempos, solo nos queda decir con acento americano la única
palabra que el español ha exportado al mundo: la palabra "SIESTA"

Espero que os haya gustado... yo antes de leerlo no sabía si
tenía stress o es que estaba hasta los cojones.

1 Comentarios:

En 5/26/2005 9:48 p. m., Blogger foz dixo...

A min este texto sóname moito a un monólogo para "El Club de la comedia", con certas modificacións se cabe.

Xa non saberia decir quen o interpretou (ainda que me sona que foi Amparo Baró).

 

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